Hace un cuarto de siglo, el primer gobierno de Felipe González decidió cerrar el ferrocarril que vertebraba el noroeste español: la "Ruta de la Plata", condenando al abandono a la provincia de Zamora, Salamanca y Extremadura. Aznar, que prometió, antes de gobernar la nación, nada hizo por desfacer el entuerto cuando llegó a la presidencia del gobierno.